Sierra sur de Oaxaca, incomunicada y a la deriva

EMILIO MORALESEMILIO MORALES

Los deslaves han incomunicado a las poblaciones de la Sierra Sur

SANTO DOMINGO OZOLOTEPEC.-Son cerca de mil personas incomunicadas desde hace seis días, los alimentos empezaron a escasear, carecen de algún tipo de atención médica; los campesinos perdieron sus cultivos, decenas de viviendas sufrieron daños y, al menos una de ellas, es pérdida total. Pero para el gobierno de Oaxaca no fueron suficientes las afectaciones en este lugar, por lo que el municipio no está integrado en su lista de comunidades con daños.

Además, otras comunidades de este rincón de la sierra Sur como San Juan, San Francisco, San Marcial, Santa Cruz o, parcialmente, Santa María Ozolotepec, están incomunicadas, desamparadas, a la deriva y, sus habitantes, desesperados.

Santo Domingo Ozolotepec es una de las tres poblaciones con localidades incomunicadas en la región de la Sierra Sur de Oaxaca desde el pasado jueves, tras el embate de la tormenta tropical Beatriz en las costas del estado.

Las lluvias intensas iniciaron días antes. La tarde noche del pasado primero de junio, sin embargo, "estuvieron acompañadas de fuertes vientos que se prolongaron por más de 12 horas", narra Felipe Pérez Santiago, suplente del regidor de Hacienda de este municipio.

Las lluvias no cesan desde hace más de ocho días. El arribo de la tormenta tropical Beatriz estuvieron acompañadas de fuertes vientos que se prolongaron por más de 12 horas. FOTO: Emilio Morales

El fenómeno natural provocó que cuatro postes de energía eléctrica colapsaran y uno cayera sobre una vivienda; el temporal dejó sin luz y puso en riesgo a decenas de familias, las cuales tuvieron que ser evacuadas y resguardas en un refugio temporal en las instalaciones del ayuntamiento de Santo Domingo Ozolotepec; también la comunidad sufrió una fractura en su sistema de agua potable, mientras el agua acababa con los cultivos.

“Vino Protección Civil tomaron unos datos y dijeron que, pues la verdad, no estábamos muy afectados y se fueron”, relata el regidor.

Incomunicados

Los efectos de Beatriz empiezan a ser visibles desde Santiago Paxtlán, la carretera luce con derrumbes o deslaves continuos que se prolongan hasta Santiago Río Hondo y que aparecen de manera espaciados por el resto del camino afectando uno de sus carriles hasta llegar a la zona de los Ozolotepec, donde se bloquea completamente el paso. Todos los derrumbes están intactos, a seis días del impacto del fenómeno hidrometereológico.

A poco más de 14 kilómetros del municipio de San Juan Ozolotepec inician los derrumbes que bloquean en su totalidad la carretera, y con ello, el paso también a Santo Domingo Ozolotepec y San Francisco Ozolotepec.

Más atrás, el camino de terracería que conduce al municipio de San Marcial Ozolotepec también está bloqueado por los deslaves.

Los derrumbes y aludes sobre la carretera de la Sierra Sur. FOTO: Emilio Morales

"Desde el viernes estamos aquí", explica Daniel Jiménez Santana, trabajador de Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO); pero reconoce que son lentos los trabajos para liberar la vía debido por la persistencia de las lluvias. “Traemos una máquina diaria”, agrega, mientras espera que lluvia ceda para continuar con el traslado de maquinaria pesada y continuar con los trabajos del retiro de piedras y tierra que obstruye la carretera.

Los principales municipios incomunicados son San Marcial Ozolotepec, Santo Domingo Ozolotepec, San Juan Ozolotepec y San Francisco Ozolotepec, que juntos suman una población superior a los siete mil habitantes, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Por la tormenta tropical Beatriz, ha informado el gobierno de Oaxaca, también están incomunicados los pueblos de Santa María Petatengo (región Costa), San Pedro El Alto y Loma Canela (región Valles Centrales), Malvavisco y San Jerónimo Coatlán (Sierra Sur). Mientras que el puente de Magdalena Tequisistlán, en la carretera federal 190 Oaxaca -Tehuantepec tardará en rehabilitarse hasta dos meses.

Sierra Sur, las víctimas mortales

No sólo continúan incomunicados, los municipios de la Sierra Sur son los que más enlutaron sus hogares. Cinco de las siete víctimas mortales a causa del fenómeno natural se encuentran en sus poblaciones.

El niño Julián Adalberto Martínez Martínez, de 10 años de edad, murió sepultado por un alud en el municipio de San Marcial Ozolotepec; Irma Romero, de 70 años y Laura Ruiz Romero, de 55 años, murieron en el interior de sus hogares sepultados por un alud, en el municipio de San Francisco Ozolotepec.

En la agencia de Santiago Lapiguía, del municipio de San Juan Ozolotepec, murió sepultado por la tierra Prisciliano Zárate Jiménez, de 60 años de edad; y en la agencia San Pablo Topiltepec, del municipio de San Carlos Yautepec, murió Marisela López Mendoza de 25 años, también bajo un alud.

Las otras dos víctimas mortales ocurrieron en San Isidro Pishishi, Tehuantepec – Rigoberto Pineda Salinas –, y en San Pedro Quiatoni, Tlacolula – Florencio Martínez –; el primero, ahogado en un río y el segundo, sepultado.

En la región Sierra Sur también sufrieron afectaciones, de acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), Miahuatlán de Porfirio Díaz, Monjas, San Bartolomé Loxicha, San Carlos Yautepec, San Andrés Chicahuaxtla, San Cristóbal Amatlán y San Mateo Río Hondo. Las principales afectaciones fueron derrumbes, desbordamiento de ríos y decenas de viviendas dañadas.

Abandono

Felipe Pérez, acompañado de otros tres integrantes del ayuntamiento de Santo Domingo Ozolotepec, se resguarda de la lluvia debajo de una lona a la orilla del camino; apenas baja un poco la intensidad del temporal, emprende nuevamente el trabajo.

Los cuatro avanzan atrás de una máquina y cargan con una motosierra con la que cortan los árboles caídos sobre el camino con el objetivo de, lo más rápido posible, restablecer el paso a su comunidad.

Integrantes del Ejército Mexicano aplican el Plan DNIII; realizan rondines sobre la carretera. FOTO: Emilio Morales

Desabasto

El principal problema, exclama, es el desabasto de alimentos tanto en la tienda de Diconsa como en los comercios privados: “Lo que queremos es abastecer a las tiendas pues ya hay desabasto en víveres, como maíz”.

Los servicios de energía eléctrica y agua potable lograron restablecerlos hasta el sábado 3 de junio, con la participación de la población a través del tequio.

“A pico y pala y una maquinita que tenemos ahí del comité del Comisariado pudimos restablecer la luz. Era lo más importante, restablecer la comunicación para saber acerca del fenómeno natural”, detalla.

En este municipio más de 50 viviendas sufrieron daños y sus habitantes debieron ser evacuados ante un posible riesgo de colapso; ya regresaron a sus hogares tras evaluar que no corrieran peligro alguno. Además, se quedaron si atención médica para sus enfermos y mujeres embarazadas.

Los campesinos perdieron sus parcelas de maíz y la ayuda oficial no ha llegado: “ni despensas ni nada”, puntualiza Felipe Pérez.

El funcionario municipal advierte que también urge un médico que atienda a sus enfermos y mujeres embarazadas, porque que la enfermera que trabaja en el centro de salud de la población no ha llegado, "estamos incomunicados y no hay transporte".