“Cantinflas”: de camionero a su debut como actor, en un teatro de Oaxaca

Corría el año de 1930 cuando llegó a Oaxaca un señor procedente de la Ciudad de México para encargarse de la oficina postal de Tlacolula de nombre Pedro Moreno Esquivel. Con él viajaba un joven menor de 20 años, llamado Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, el gran “Cantinflas”.

Durante su estancia en la Verde Antequera,  que no fue mayor a dos años, el joven Mario Moreno se hizo de una novia oaxaqueña, la cual fue clave para que el actor se adentrará en el mundo del teatro.

Trabajó como conductor de un camión de volteo

En la temporada que el actor permaneció en Oaxaca, tuvo que trabajar, pues desde joven se ocupó en distintos oficios, qué más tarde le servirían para interpretar los personajes de sus películas. De acuerdo con Jorge Bueno Sánchez, cronista de la ciudad, durante estos años se realizaban los trabajos de rehabilitación de la calzada de las Lágrimas, como  se le conocía a lo que hoy es la Calzada Porfirio Díaz, por lo que Mario consiguió trabajo como conductor de un camión que transportaba escombro y material.

Su novia y los primeros pasos en la actuación

Mario no perdió tiempo, se enamoró. Iba constantemente con su novia a funciones de teatro, pues ella trabajaba para una compañía teatral que se presentaba en el Mier y Terán, hoy Macedonio Alcalá. Un día no llegó uno de los actores y Mario no dudó en ofrecerse para suplirlo, pues conocía los diálogos de memoria. Fue así como inició la carrera de uno de los cómicos más conocidos del país.

Doña Cristina Pérez Guerrero y las tandas de don Catarino

De acuerdo con Bueno Sánchez, los oaxaqueños de aquella época disfrutaban mucho del teatro. Durante esos años surgieron distintas compañías de actores aficionados que llenaban los teatros locales. La compañía de Doña Cristina Pérez Guerrero fue quien le dio la oportunidad al joven camionero Mario, novio de una de sus actrices.

El cronista de la ciudad asegura que una vez que despegó Mario Moreno en su carrera, presentó una obra teatral a beneficio de doña Cristina Pérez, quien aparentemente lo alentó para que iniciara su carrera en la actuación.

Otra de las piezas fundamentales durante su estancia en Oaxaca, fue “Don Catarino”, un personaje que llenaba el Teatro Juárez con sus sketches y que sería una marcada influencia en la carrera de “Cantinflas”. Cuando Mario volvió a la capital del país, nutrido de muchas ideas en Oaxaca, inició oficialmente su carrera haciendo presentaciones en carpas de circo con su peculiar forma de hablar.

Vuelve a Oaxaca tras alcanzar la fama

Una vez que se consolidó Mario Moreno como actor volvió a Oaxaca, aunque de una forma peculiar. Como la mayoría de actores de la época su fascinación por la aviación lo llevó a surcar cielos de Oaxaca cuando realizó un viaje hacia el sur del país. Tuvo que hacer una parada táctica, y de acuerdo con el cronista de la ciudad, aterrizó en el Campo Marte, un espacio deportivo en el que el empresario Luis Sarmiento hizo un aeropuerto, donde actualmente está ubicada la colonia Reforma. 

El mimo de México no pudo negarse a compartir saludos, autógrafos y fotografías con los oaxaqueños que se acercaron a la zona para recibirlo.

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