Zona arqueológica de Atzompa, tesoro escondido

EMILIO MORALESEMILIO MORALES

El Oaxaca antiguo y el actual.

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Majestuosa la vista, desde este centro arqueológico.

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Un juego de pelota, al inicio del recorrido.

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En la Plaza A, la parte más alta de Atzompa, se ubica la plaza ceremonial.

SANTA MARÍA ATZOMPA, Oaxaca.- Residencias de alto nivel social, unidades habitacionales, plazas, entre otras maravillas arquitectónicas, se encuentran en el Conjunto Monumental de Atzompa, al que sólo unos cuantos se dan la oportunidad de conocerlo.

En lo alto del cerro donde se ubica esta ciudad zapoteca, que tuvo su apogeo entre los años 650 al 850 d.C., la vista hacia la capital del estado es imponente, como la huella edificada que dejaron los ancestros.

Aunque este conjunto es considerado parte de la zona arqueológica de Monte Albán, la falta de promoción para este espacio es evidente; aquí, la soledad gobierna aún en temporada vacacional.

En el año 2012 fue abierto al público, pero la poca difusión de las autoridades correspondientes ha dejado que este lugar prevalezca como un tesoro oculto.

Brillan "por su ausencia"

La caseta principal de vigilancia, cerrada. FOTO: Emilio Morales Pacheco

Es la segunda semana vacacional de este periodo de Semana Santa, pero en el Conjunto Monumental de Atzompa, los turistas brillan por su ausencia.

Son más de las 11: 00 horas de este martes; a lo lejos, tres visitantes aparecen en el sitio en donde impera la tranquilidad que sólo es interrumpida por el trinar de las aves.

El contraste sobre el número de visitantes es radical respecto al registrado durante la semana pasada, comentan los trabajadores de la zona.

Quienes llegan a este espacio lo hacen, porque en algún momento, durante su visita en Oaxaca, escucharon hablar de una nueva zona arqueológica, pero nunca han visto un anuncio respecto a éste.

El tiempo dentro del Conjunto Monumental transcurre sin que más visitantes arriben a pesar de estar casi a la misma distancia que la ciudad mayor de Monte Albán.

En el trayecto a la zona, sobre la carretera a San Pedro Ixtlahuaca, se distingue la desviación de vehículos que se conducen hacia Monte Albán, mientras que los que se siguen por el camino principal lo hacen sin detenerse para tomar una desviación, de la que sólo dos kilómetros de camino asfaltado separan a la zona urbana de dicha antigua ciudad zapoteca.

“Pensamos que habría más gente, pero está demasiado tranquilo”, expresa el portero, quien debe quitar las cadenas del acceso al estacionamiento, para el ingreso y salida de vehículos.

Pues aunque el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recibe a los visitantes con un anuncio de Atzompa, Patrimonio Cultural, poco se habla de este espacio desde su página oficial.

Majestuosa construcción

La casa de los Altares y el juego de pelota. FOTO: Emilio Morales Pacheco

Atzompa es uno de los asentamientos antiguos más grandes, considerado como un barrio de una gran urbe. Sus constructores y habitantes originales fueron zapotecos llegados de Monte Albán.

Se caracteriza por una arquitectura delicada desarrollada alrededor de plazas pequeñas y privadas. El INAH informa que a diferencia de Monte Albán, aquí fue un sitio donde habitaron más humanos y menos dioses, pues las construcciones religiosas tienen menos énfasis.

El recibimiento a este complejo lo ofrece la Casa Oriente, una de las fachadas descubiertas durante las primeras excavaciones que datan del año de 1940.

Qué hay:

*483 terrazas habitacionales y de cultivo

*29 montículos

*13 plazas

*1 adoratorio

*3 juegos de pelota

*3 caminos

*2 residencias de alto estatus social

*8 unidades habitacionales

*2 áreas de extracción de piedra (cantera)

 

Un árbol de copal indica el camino hacia las plazas principales de este conjunto arqueológico, en donde prevalecen plantas silvestres y arbustos; así como suelos cubiertos de pasto alrededor de los monumentos importantes. En contraste, caminos áridos y un antiguo banco de cantera.

La mañana es fresca, ideal para recorrer la zona, sentir el aire fresco que abraza a parte de la ciudad. Pero de este privilegio sólo disfrutan los tres turistas y los dos vigilantes en el interior, que desde lo alto de montículos inspeccionan que nadie pase a las áreas prohibidas, una de ellas aún en trabajos de investigación.

Libre de comerciantes

Contrario a Monte Albán, en donde el acceso está copado por vendedores a través de puestos improvisados, en Atzompa permanece la veda para los comerciantes en el estacionamiento, pese a la insistencia de éstos para acapararse del lugar durante los fines de semana y temporada vacacional.

La falta de comedores dentro o fuera de aquí o alguna tienda para comprar agua o alimentos son las quejas principales de los visitantes, quienes en total desconocimiento y guiados por la curiosidad, arriban sin víveres para tolerar el recorrido que incluye unas pendientes, comentan los trabajadores del lugar.

Cero compradores

Sobre la carretera a San Pedro Ixtlahuaca se señala la desviación. FOTO: Emilio Morales Pacheco

Para la señora Mercedes, quien trabaja en un comedor sobre la carretera a San Pedro Ixtlahuaca, la nueva zona arqueológica no significa mayores ventas.

La mujer indica que le tocó vivir el arranque de esta nueva atracción turística desde su centro de trabajo. En septiembre de 2012, cuando se inauguró, vio pasar una gran cantidad de vehículos sobre el camino de paso, en el que ya no recuerda haber visto otra imagen similar.

Pese a que su negocio se encuentra al paso, muy cerca de la desviación al conjunto monumental de Aztompa, los visitantes casi nunca hacen parada para degustar de los guisos tradicionales que oferta, a pesar de la queja de muchos que arriba (en la zona) no hay comercios.

Por su parte, el artesano Leopoldo, quien trabaja en un taller familiar sobre esta misma vía, apunta que ante la apertura de Atzompa como zona arqueológica, cambiaron de domicilio para ser vistos por los turistas.

Sobre los resultados de esta estrategia indica que la venta en el lugar no es mucha, que algunos sólo se detienen a mirar, pero que al menos sirve de promoción para que en próximas ocasiones se realice la venta.

Para saber:

Después de cerca de 200 años de ocupación continua, el sector de Atzompa se despobló poco a poco.

Desde la plaza A de esta zona, en su esquina noreste, se aprecia el Valle de Etla, por lo que traducen que fue estratégico para tener el control del Valle de Oaxaca.