El día que Chuck Berry subió a las estrellas

Chuck Berry ha fallecido el 18 de marzo a los 90 años, dejando como legado más de dos decenas de álbumes y temas tan célebres como You never can tell o Johnny B. Goode. Esta última, además de en muchos hogares de todo el mundo, está también en el espacio: es una de las canciones que viajan en las sondas Voyager, el instrumento creado por el hombre que más lejos de la Tierra ha llegado.

Las Voyager fueron dos sondas lanzadas en el año 1977 con el objetivo de explorar la parte exterior del Sistema Solar. Según explica la NASA en el portal dedicado a estas sondas, las dos naves incluyen "un mensaje para cualquier forma de vida, por si se encuentra" grabado en un disco de gramófono.

El contenido de este disco, seleccionado por un comité presidido por el divulgador y científico Carl Sagan, incluye un mensaje en inglés de la Secretaría General de la ONU, saludos en 55 idiomas, sonidos representativos de la tierra –de animales, máquinas, fuego, un beso...– y una selección musical. Entre obras de Bach, Mozart o Stravinsky, se incluyeron los guitarreos inconfundibles de Johnny B. Goode.

 

En las sondas viaja, en cierta manera, parte de la vida de Chuck Berry: el músico reconoció a la revista musical Rolling Stone que la canción es autobiográfica. Cuenta como un chico de campo empieza a tocar la guitarra para convertirse en una celebridad. Durante la fase de creación, el protagonista no era un niño de campo, sino un niño negro: "La letra original decía That little colored boy could play (Ese chico de color podía tocar)", contaba el músico. "Lo cambié por country boy (chico de campo) o de lo contrario no sonaría en la radio". Fue publicada en 1958.

Tras el fallecimiento de Chuck Berry, muchos de sus seguidores lo han recordado en Twitter con la carta que Carl Sagan y su mujer, la también divulgadora científica Ann Druyan, enviaron al guitarrista en su 60 cumpleaños:

"Cuando dicen que tu música vivirá para siempre puedes pensar que, normalmente, están exagerando", dice la carta. "Pero Johnny B. Goode está en el disco de la Voyager, ahora a 2000 millones de millas de la Tierra y con destino a las estrellas. Este disco durará mil millones de años o más". La carta se despedía con una mítica frase de la canción: "Go, Johnny, go (vamos, Johnny, vamos)".

Un año después de lanzar las Voyager, el programa estadounidense Saturday Night Live emitió un sketch en el que bromeaban con que una civilización extraterrestre había encontrado el disco de la sonda, y habían contestado con un mensaje de solo cuatro palabras: "Enviad más Chuck Berry".