El día que Pepsi mató al Rey de Oaxaca

JAVIER JARQUINJAVIER JARQUIN

En las mesas de los hogares nunca faltaba el refresco oaxaqueño para acompañar los alimentos.

En las paredes borraron el logo de su marca, terminaron los spots en la radio: el Rey fue derrocado por la empresa multinacional PepsiCo y en este 2017, el refresco que llegó a miles de tienditas y hogares oaxaqueños, parece ser un mito lejano para muchos comensales que sin percatarse, vivieron el fin de una era de esta soda local.

La ballenita de vidrio de un litro y un cuarto, la forma de pesa que tenía el envase de cristal de medio litro, incluso los tamaños familiares de dos litros, las botellas de plástico de 600 mililítros y las latas de 330 mililítros, todas estas variedades eran parte del catálogo de envases de la familia Rey, hoy sólo son objetos vintage que venden los anticuarios en los mercados de pulgas, pero que desaparecieron de la mesa de los oaxaqueños.

Los sabores de manzana, grosella, naranja y de piña son los colores que perduran al escoger la bebida, "deme uno amarillo o páseme uno rojo"; la popularidad de este refresco oaxaqueño parece que a penas se extingue, pero dueños de tiendas con larga trayectoria, como la Amancio Pérez, Soledad Martínez o don Pedro, pueden afirmar que la desaparición del Rey fue gradual y lentamente la sacaron de los refrigeradores.

"¡Esas son chingaderas!, los Jarritos son chilangos, el único refresco netamente oaxaqueño fue el Rey, pero ahora la Pepsi sólo distribuye los Jarritos", don Pedro comentó cómo quedó excluido este producto local de las tiendas. Al igual que Soledad Martínez o Amancio, "nadie les avisó" que vivían los últimos días del Rey.

La muerte del Rey

Ahora la PepsiCo distribuye Jarritos, en las tienditas nunca avisaron, sólo dejaron de comercializarlo. FOTO: Javier Jarquín

Los recuerdos de 13 años de trabajo están presentes en la mente de Fidel Núñez Hernández, quien caminó entre las maquinas de producción, los almacenes retacados de bebidas multicolor y que también visitó las tiendas a dónde llegaba el tradicional refresco oaxaqueño.

"Todos recordarán la promoción El Rey Paga", jaló muchísimo porque si abrías el refresco y la tapa era ganadora ya no pagabas, o si querías tomabas otro refresco gratis", recuerda con nostalgia don Fidel.

Fidel Núñez mencionó que la empresa se mudó por primera vez en 1968, cuando todavía era propietario Juan José Gutiérrez; la refresquería se mudó de su domicilio en la esquina de la calle Las Casas y J. P. García, y se reubicó en San Agustín de las Juntas. Fue hasta 1998 cuando la familia vendió el Rey a un grupo norteamericano que cambió el personal por venezolanos, regiomontanos y gringos.

El septiembre de 2006 fue la fecha de la última producción de refrescos que realizó la compañía, antes de vender la marca a la empresa PepsiCo, la cual continuó la producción de la soda oaxaqueña, pero a menor escala pues desde el principio tuvo la intención de desaparecer al Rey.

"Para la Coca Cola y la Pepsi, el Rey era un competencia tremenda. Había comunidades en Chiapas donde sólo vendían este refresco; en la Mixteca y la Costa jalaba muchísimo el sabor de grosella", Fidel comentó que el Rey Rojo fue el sabor preferido por los oaxaqueños.

Después de trabajar más de 10 años en esta empresa, Fidel Núñez desempeñó las actividades de auxiliar contable y escaló hasta ser el jefe de consultoría, por lo que realizó auditorías en las ocho regiones del estado, visitó las tiendas y conoció las preferencias de los consumidores en cada área, actividad que terminó cuando la familia Gutiérrez cedió la empresa.

Fidel Núñez Hernández trabajó durante 13 años en la empresa oaxaqueña que produjo al refresco Rey. FOTO: Javier Jarquín

Sólo quedó el recuerdo de los sabores de manzana, grosella y piña, el de naranja cambió a mandarina, y los últimos en salir fueron los de durazno, tamarindo y lima-limón.

Hoy los envases vacíos se venden como recuerdos hasta en 50 pesos, cuerpos de vidrio y pet que contenían el refresco del sur, hoy sólo son un esqueleto nostálgico de lo que alguna vez fue el Rey en Oaxaca, Chiapas, Puebla y la Ciudad de México.