El Pedregal: freno a la devastación

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

En sus viveros producen hasta 12 mil 500 plantas forestales, ornamentales y medicinales.

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

Uno de los trabajos que han realizado en la reforestación con árboles de la región, como huaje, copal, entre otros.

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Represa que logra captar 1 millón 300 mil litros de agua por temporada; por la sequía, actualmente mantiene su nivel en alrededor de 300 mil litros.

MARIO JIMENEZ LEYVAMARIO JIMENEZ LEYVA

Cuentan con criadero de mojarra tilapia.

El crecimiento poblacional y la consecuente urbanización, la deforestación inmoderada, el sobre pastoreo, han acabado con los recursos naturales de la región Valles Centrales; y el agua, el bien más preciado, se habría agotado si no fuera por el esfuerzo que ambientalistas, campesinos y comunidades realizan cada día.

Mientras las instituciones de gobierno como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advierten del agotamiento de los mantos freáticos en los Valles Centrales, ellos trabajan de manera silenciosa en la regeneración de la tierra, en la recuperación de la capacidad para captar y filtrar agua al subsuelo. Pero también, la volvieron productiva y una opción sustentable para las familias oaxaqueñas.

El Centro Demostrativo de Permacultura El Pedregal fue un proyecto que surgió en el año 2005, en medio de una de las peores sequías que vivió Oaxaca y que se prolongó por al menos cinco años.

Obras de captación de agua

Sistemas de retención de agua pluvial sobre la cañada. FOTO: Mario Jiménez Leyva

Un grupo de ambientalistas del Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO) gestionaba desde el 2001, tierras en las cuales llevar a cabo experimentación con pequeñas obras para la captación de agua y filtración a los mantos freáticos en la región Valles Centrales.

Cuatro años más tarde, el comunero Pedro Santiago Cruz padecía los estragos de la sequía. Sus campos ubicados en tierras –en la comunidad de San Andrés Huayápam, ubicada a 15 minutos de la capital del estado– con una extensión de 3.5 hectáreas dejaron de ser productivas.

Y coincidieron. “En el año 2005, cuando nosotros llegamos aquí, empezamos a aplicar pequeñas técnicas, reforestamos con especies nativas como el copal, el huaje, el zompantle; pusimos algunas plantas de jarilla, de encino y dejamos que la regeneración natural siguiera su curso. A partir de estas obras hemos incrementado la productividad del lugar, además de que hemos aumentado el nivel del agua”, cuenta Álvaro Santiago López, ingeniero forestal y encargado del Centro Demostrativo de Permacultura El Pedregal.

A partir de entonces, iniciaron con la implementación de zanjas de infiltración a nivel o curvas de nivel acompañadas de barreras vivas, gaviones de piedra acomodadas, que son cajones de malla ciclón rellenos de piedra en cárcavas, entre otras obras.

Cuando los integrantes de INSO llegaron a este lugar, encontraron un nacimiento de agua a flor de tierra que aproximadamente daba dos litros de agua al día: “Hoy les puedo decir, con mucho orgullo, que sacamos entre 140 y 160 litros de agua al día, quiere decir que los niveles de los mantos freáticos han aumentado”.

Anteriormente escarbaban 60 o 70 centímetros y no encontraban humedad. Hoy escarban 25 a 40 centímetros para encontrarla.

Retienen agua de lluvia

El Centro es un ejemplo de conservación, sus instalaciones están hechos con materiales de la región y en sus techos cuentan con sistemas que permiten la captación de hasta 28 mil litros de agua. FOTO: Mario Jiménez Leyva

Las obras de retención de agua de lluvia contemplan también una olla que capta alrededor de 80 mil litros de agua de lluvia, una superficie de más de un millón de litros que se captan y se infiltran en la montaña.

“Eso ayuda a que aparezca nueva regeneración natural, tenemos una olla de captación de un millón 300 mil litros que funciona como un reservorio de agua para esta temporada”.

Además, tienen obras de captación de agua de lluvia en los techos de las instalaciones que han construido. En un techo captan alrededor de 15 mil litros de agua por temporada y en el otro 10 mil 500 litros de agua de buena calidad.

“Esto ha implicado que tengamos árboles frutales; en el vivero hay alrededor de 12 mil plantas nativas, frutales, ornamentales y medicinales. Tenemos una producción de peces tilapia, invernaderos para producción de jitomate”.

Impacta la sequía

El Pedregal cuenta con una estación meteorológica, en donde miden la cantidad del agua que cae al año en verano. En la comunidad de San Andrés Huayápam cae una cantidad promedio de 950 mil milímetros de agua.

En el 2016, sin embargo, solamente cayeron 525 mil milímetros de agua, lo que implica que se tuvo un déficit de casi el 45 por ciento.

“Ahora, por estos dos años tan atípicos en los que casi no ha llovido, la insolación es más prolongada, el manto freático de los pozos noria que se usan para la agricultura se empiezan a secar. Por eso, muchos municipios de la región Valles Centrales no tienen agua para poder producir sus campos agrícolas”.

Otra de las formas en que se refleja la sequía, explicó, es que anteriormente las comunidades tenían agua los 365 días al año. Del 2012 a la fecha, sólo se tiene el vital líquido durante determinados días, en el mejor de los casos, dos veces por semana.

Dos años con pocas lluvias

“Eso quiere decir que sí ha aumentado la población, pero también quiere decir que los mantos freáticos no están recuperados, están desgastados.

“Nadie se preocupa por reforestar, por hacer zanjas de infiltración, nadie se preocupa por nada, porque aparentemente el agua es un bien renovable, pero si nosotros no hacemos nada por renovarla, el agua se va a ir”.

El mismo Centro El Pedregal ha resentido la sequía de dos años que lleva el estado de Oaxaca. La represa, que es capaz de albergar un millón 300 mil litros de agua, actualmente sólo cuenta con 300 mil litros.

“Si nosotros no hubiéramos detenido esa agua, si solamente hubiera pasado, en esta temporada la situación fuera mucho más crítica”, afirma Álvaro Santiago.

Podrían captar agua para 50 años

Álvaro Santiago, encargado del Centro Demostrativo de Permacultura El Pedregal. FOTO: Mario Jiménez Leyva

El ingeniero forestal Álvaro Santiago sostiene que si se colocara un centro como El Pedregal en cada una de las micro cuencas, podrían asegurar agua hasta por un periodo de 50 años.

Desde San Agustín Etla hasta Santa Catarina de Sena –que es la cordillera verde–, explicó, se han identificado alrededor de 35 micro cuencas. Si en ellas se realizaran pequeñas obras de captación, podrían asegurar agua para futuras generaciones.

“Porque un suelo que está cubierto de vegetación, que además tiene topecitos porque vamos infiltrando a la montaña, va elevando el nivel freático del agua”.

El objetivo, agregó, es tener una réplica del Centro Demostrativo de Permacultura El Pedregal en todos los municipios de la región Valles Centrales.