Pega a EU Un día sin migrantes

Multitudinaria protesta en Chicago, Illinois.

FILADELFIA, EU.-Miles de oaxaqueños se unieron a mexicanos y migrantes de otros países para fortalecer el Día sin Inmigrantes que ayer semiparalizó algunas ciudades de Estados Unidos como la capital Washington, Chicago, Los Ángeles o Nueva York, entre otras.

En redes sociales los oaxaqueños dueños de negocios o empleados en ramos restaurantero y de la construcción compartieron su protesta en contra de la política migratoria de Donald Trump.

Marco lleva en hombros a su pequeña hija en Sant Paul Minnesota, en una de las marchas contra las políticas migratorias de Trump.

Estampas de algunos de los cientos de negocios que cerraron sus puertas y dejaron sin alimentos, servicios o atención a ciudadanos hispanos, anglos o ciudadanos estadounidenses fue posible observar en redes sociales.

Algunos negocios de oaxaqueños que se sumaron a la protesta fueron el restaurante Expresión Oaxaqueña, de Los Ángeles California; La Oaxaqueña, de Chicago, Illinois, el taco truck de Venice, California; el Guelaguetza, también de Los Ángeles, ferretería de oaxaqueños en Nueva York o Arizona, La Mayordomía, de California o Monte Albán, Mexican Food, de Rochester, NY.

¿DÓNDE TRABAJAN?

Sector servicios

Restaurantes

Hostelerías

Pequeños establecimientos

Industria de la construcción

Agro

Jornaleros agrícolas

 

Washington no funcionó este jueves a pleno rendimiento. Más de 65 restaurantes permanecieron cerrados y centenares de empleados en tiendas y establecimientos no acudieron al trabajo. El Día Sin Inmigrantes, cumplió su objetivo: demostrar lo necesarios que son los inmigrantes —en gran parte, latinos— para el funcionamiento diario de Washington, donde más del 20% de la población es extranjera.

La protesta se extendió por otras ciudades de Estados Unidos, como Nueva York, Filadelfia o Houston.

Filadelfia

Reinaba un silencio inusual en el Mercado Italiano de Filadelfia. Restaurantes de lujo en Nueva York, San Francisco y Washington permanecieron cerrados. Tiendas de víveres, "food trucks", cafeterías y puestos de tacos en Chicago, Los Ángeles y Boston tampoco abrieron sus puertas.

Los inmigrantes de diversas partes del país se quedaron en casa el jueves en lugar de ir a la escuela o a trabajar, para demostrar su importancia para la forma de vida y la economía estadounidense.

 

En menos de un mes, Donald Trump ha ordenado la construcción de un muro en la frontera con México, aprobado un veto migratorio contra siete países de mayoría musulmana, e impulsado redadas en ciudades de todo el país para deportar a aquellos que residen ilegalmente, la mayoría de los cuales son hispanos.

Aunque los organizadores no sabían con precisión cuantas personas habían participado, pero en muchas ciudades fue notoria la ausencia de los trabajadores.

"Todos los días temo no poder regresar a casa. No sé si mi mamá volverá a casa", dijo Hessel Duarte, un joven hondureño de 17 años que vive en Austin, Texas, con su familia, y quien faltó a sus clases en la secundaria para participar en una de varias protestas realizadas en todo el país.

Afecta al Capitolio

La protesta incluso llegó al Capitolio federal, en donde una cafetería del Senado fue uno de varios establecimientos cerrados debido a que los empleados no se presentaron a trabajar.

Los organizadores atrajeron a inmigrantes de todos los estratos y condiciones, pero los efectos se resintieron en la industria restaurantera, que ha sido desde hace tiempo el primer peldaño en la escalera económica para los recién llegados al país, con sus múltiples empleos para cocineros, lavaplatos y meseros.

El restauran Guelaguetza en Los Ángeles, cerró sus puertas en apoyo a migrantes.

"Lo más importante a resaltar de esta dinámica es que no es algo antagónico de empleado contra empleador", dijo Janet Murguía, presidenta del grupo Consejo Nacional de La Raza, un grupo en pro de los derechos hispanos. "Esto es de empleadores y trabajadores unidos, no en conflicto".

"Hoy en día los negocios no pueden funcionar sin trabajadores inmigrantes", añadió.

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca que ocurrió al mismo tiempo que las protestas a la hora del almuerzo, Trump se jactó de sus medidas para proteger la frontera y los arrestos migratorios de cientos de personas durante la semana pasada, y declaró: "Salvamos vidas todos los días".

Desde el final de 2007, el número de extranjeros empleados en Estados Unidos se ha incrementado en casi 3,1 millones hasta los 25,9 millones; y representan el 56% del incremento en el mercado laboral estadounidense en ese lapso, de acuerdo con el Departamento del Trabajo.

Se estima que 1,3 millones de empleados en la industria restaurantes son inmigrantes que viven en Estados Unidos sin autorización.

La industria de la construcción, que de igual forma emplea a un gran número de inmigrantes, también resintió los efectos de las manifestaciones del jueves.

14% de la población de EU es migrante

45 millones de migrantes vive en EU

17% del mercado laboral son brazos migrantes

25, 9 millones de trabajadores son migrantes

70% de los restaurantes de Nueva York y Chicago lo “mueven migrantes”