¿Programas sociales? Acá en la Sierra Sur, sólo la pobreza, sin gobierno, sin futuro, si nada

Santa Lucía Miahuatlán, fracaso de plan anti pobreza
CARLOS ROMÁN VELASCOCARLOS ROMÁN VELASCO

Doña Rosalina Juana López Cruz, bajando con la leña del monte

CARLOS ROMÁN VELASCOCARLOS ROMÁN VELASCO

Las precarias viviendas de Santa Lucía Miahuatlán

CARLOS ROMÁN VELASCOCARLOS ROMÁN VELASCO

Las hierbas como alimento principal ante las carencias

CARLOS ROMÁN VELASCOCARLOS ROMÁN VELASCO

La Cofradía, una de las comunidades más marginadas

SANTA LUCÍA, MIAHUATLÁN, Oax.- Tanto se ha enseñoreado la marginación en este pueblo zapoteca de la Sierra Sur, que de nada han servido los escasos programas sociales aplicados por los gobiernos federal y estatal.
La penurias en la cabecera municipal como sus comunidades La Cofradía, La Chinera, La Chinilla, Llano Grande, El Sumidero, San Isidro, El Carrizal y Río Comal, son demasiadas evidentes porque por todos lados aparecen la pobreza de la mayoría de las familias, ante la carencia de los servicios básicos –agua potable, drenaje y energía eléctrica–, y de salud, así como por las precarias viviendas y sobre todo, por la escasa alimentación.

De hecho, la municipalidad está registrada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), como la sexta de muy alta marginación en Oaxaca y la 22 en el país, pese a las controversias surgidas por la medición de la pobreza, para supuestamente maquillar las cifras.
Según las estadísticas, de la totalidad de tres mil 356 habitantes de la municipalidad, tres mil 298, equivalente al 94.3 por ciento, se encontraban en pobreza.

De esa cantidad, 713 (20.4 por ciento), presentaban pobreza moderada y dos mil 584 (73.9 por ciento), estaban en pobreza extrema.

Además, la condición de rezago educativo afectó a mil 960 habitantes, mientras que dos mil 730 carecían de servicios de salud, tres mil 457 sin acceso a la seguridad social, dos mil 618 en viviendas de mala calidad y espacio insuficiente, tres mil 448 sin servicios básicos y mil 099 sin acceso a la alimentación.

Y eso que el gobierno federal ejecuta los programas de Zona de Atención Prioritaria (ZAP), para el Desarrollo de Zonas Prioritarias (PDZP) y la Cruzada Nacional contra el Hambre.

 

Elemento de lectura rápida

17 pesos 66 centavos, ingreso promedio diario
20 peor ingreso de los 570 municipios de Oaxaca

3 de cada 4 vive en la pobreza extrema
31% sin acceso a la alimentación

94% vive por debajo de la línea de la pobreza

Fuente: Sedesol, Inegi, Coneval

 

La sequía fue tan severa que no quedó alimento ni para los animales. FOTO: Carlos Román Velasco

 

Caminar en caminos destrozados

A todo esto habría que añadir que los caminos de terracería a la cabecera municipal y a las comunidades se encuentran en malas condiciones, especialmente en temporada de lluvias, y que la mayoría de habitantes necesariamente deben caminar por esas rutas y veredas, ante la escasez de transporte público.
Aunque las condiciones de pobreza seguramente empeorarán porque la población, dedicada especialmente al campo, enfrentará una insuficiencia de maíz debido a la sequía presentada el año pasado, por la falta de dinero para adquirir el grano. Y como consecuencia, se incrementará indudablemente la migración a la ciudad de Oaxaca, al norte del país y a los Estados Unidos.

Tierras flacas y migración

"En el pueblo, no hay trabajo ni agua; el maíz no se dio y poco se va a cosechar. Como ya no da el campo, nuestra gente se está dedicando a trabajar el maguey tobalá para el mezcal y al carbón. Pero cuando uno va a Miahuatlán a vender con cinco o 10 costales, los agarra la Policía Estatal porque no es legal; si no se paga una multa de 100 pesos por costal, les quitan el producto y ahí, se acabó todo porque ya no pueden alimentar a la familia. Si hay maíz, se come tortilla con sal y chile; si hay dinero arroz y frijol. Y cuando no hay eso, quintoniles, chepiles, hierbamora y cuachepil. ¿Carne? Si acaso una vez cada dos o seis meses. Por eso, muchos paisanos están migrando a Oaxaca, a Sinaloa, a Nuevo León, a California y a Florida, a trabajar en lo que se pueda. No hay otra alternativa, no queda de otra; el pago de Prospera ayuda poco”: Armando Osorio Ramírez, secretario municipal.

"Es que somos muy pobres"

El CARRIZAL, Santa Lucía Miahuatlán, Oax.- Recostado en el piso de tierra en rededor de su vivienda, don Agapito Domingo Osorio, al lado de su esposa y sus hijas –una de ellas, Rufina casi ciega–, así como de un travieso perro a quien llaman gato por su flacucho tamaño, está prácticamente resignando a vivir en la precariedad y a ir pasándola.
–¿Y por qué son pobres?, se le pregunta.
–Quien sabe, a lo mejor porque no hay nada aquí desde hace muchos años, porque no hay trabajo para sacar algo de dinero, responde ayudado por su hija, Aurelia Osorio García, por ser hablante del zapoteco.
–¿El campo ya no es una opción?
–Ya no, no hubo cosecha, no llovió, no se dio nada. Ahora, hay que comprar el maíz y, si no hay dinero, a ver qué se hace. Además, ya no puede trabajar porque se fracturó un brazo; hasta le pusieron clavos.
–¿Siempre han vivido así?, se cuestiona a la hija, una mujer de 28 años, que de vez cuando sale a la ciudad de Oaxaca, a buscar trabajo doméstico.
–Sí, siempre hemos vivido así
–¿Por qué?
–No sé, nadie nos ayuda, ni el gobierno. A mi mamá, le dan Prospera cada dos meses (950 pesos), de algo sirve, pero no alcanza.
–¿Qué enfermedad tiene su hermana?
–No sabemos; desde los dos años le pasó eso, le empezó a doler el ojo; ahora ve poco, solamente el bulto. La llevaron a Oaxaca y dicen que le cobran 30 mil pesos por la operación, pero mi papá no tiene dinero.

La Cofradía, necesidades, el "patrimonio"

LA COFRADÍA, Santa Lucía Miahuatlán, Oax.- “No hay avance, somos pura gente jodida. Somos indígenas, no podemos hablar bien español, somos humildes, somos de una ranchería de apenas 80 habitantes; no tenemos nada, solamente pobreza y necesidades, para mantener a la familia, nada más. Sembramos maíz y frijol, pero cuando no llueve, no se da y hay que comprar; el bulto de maíz vale casi 600 pesos y sirve para comer pura tortilla con sal, salsa o chepiles. Necesitamos apoyo en el campo y para tener mejores viviendas”: Reynaldo Miguel Reyes, agente municipal suplente.

 

El agente municipal suplente de La Cofradía, Reynaldo Miguel Reyes. FOTO: Carlos Román Velasco

Doña Rosalina Juana López Cruz, un ama de casa, que sube el cerro todos los días en busca de leña, tampoco conoce la razón de por qué sobrevive en la pobreza.
“Soy pobre, porque sí”, replica cuando se le cuestiona, en un castellano apenas entendible.
–Entonces, ¿son pobres desde siempre?
–Sí, somos pura gente pobre, no sé por qué; a lo mejor porque no hay trabajo para salir adelante. La siembra (de maíz), ya da poco.
–¿Está usted a gusto así? ¿Ya se acostumbró a vivir así?
–No, no me gusta ser pobre, quisiera que me ayudara el gobierno; quisiera que me diera una despensa y maíz. 

 

Desgranando el poco maíz que se cosechó- FOTO: Carlos Román Velasco

Los municipios más pobres de Oaxaca

1.-  San Simón Zahuatlán
2.-  Coicoyán de las Flores
3.- Santos Reyes Yucuná
4.- San Juan Petlapa
5.- Huautepec
6.- Santa Lucía Miahuatlán
7.- San Martín Peras
8.- San Juan Tepeuxila
9.- San José Tenango
10.- Santa María Zaniza