Crisis humanitaria en Ocotepec; 600 desplazados de Guadalupe Victoria

CARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZCARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZ

La mirada triste de las mujeres fuera de su comunidad

CARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZCARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZ

Mujeres y niños entre los desplazados a causa de la agresión de las autoridades de San Juan Juquila.

CARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZCARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZ

El balcón Mixe, San Pedro Ocotepec con las nubes a sus pies.

CARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZCARLOS HERNÁNDEZ LÓPEZ

Solidarios, algunos vecinos han llevado ropa para apoyar a los refugiados.

SAN PEDRO OCOTEPEC, MIXE, OAXACA.-LLUEVE. Es la madrugada del 8 de enero, el frío lleva el termómetro por debajo de los tres grados centígrados. Niños, mujeres, ancianos y hombres avanzan por un sendero estrecho que se pierde en la montaña, la tierra se ha enlodado y la oscuridad de la noche lleva a los desplazados a caer múltiples ocasiones. Sus ropas están completamente mojadas, llenas de barro y nada  llevan en la mano, tal vez sólo la firme intención de continuar con vida. Sobrevivir.

 

TEMOR

En Guadalupe Victoria algunos más esperan un descuido para emprender la huida, lo hacen a las primeras horas de la mañana de ese domingo. Algunos más siguen a la espera del momento adecuado para escabullirse.

EL INFIERNO

En la víspera, el sábado 7 de enero, la agencia del perímetro de San Juan Juquila, Mixex vivió un infierno, disparos de armas de fuego por todos lados, saqueo, detenciones arbitrarias, humillaciones, amenazas.

LOS VERDUGOS

Las propias autoridades municipales y vecinos, en algunos casos, hasta familiares de los desplazados son sus verdugos.

 

EL ATAQUE.

Los habitantes de la agencia Guadalupe Victoria, del municipio de San Juan Juquila, Mixes, sufrieron una agresión armada. Sus autoridades municipales irrumpieron a la localidad desde las seis horas a bordo de más de 20 camionetas, estaban acompañados por sujetos armados. Los agresores se concentraron en la plaza principal y desde ahí se organizaron para empezar la violenta incursión.

Hasta ahora las cifras indican la muerte de un adolescente de 15 años de edad, Antonio José Pérez y siete heridos de bala.

LOS DESPLAZADOS

La violencia provocó el éxodo de los habitantes de Guadalupe Victoria. Tras caminar más de cuatro horas entre senderos lograron llegar al municipio de San Pedro Ocotopec para solicitar refugio. Algunas mujeres con bebés en brazos, otras personas descalzas y con escasa ropa para soportar las bajas temperaturas de esta población que se encuentra a más de mil 600 metros sobre el nivel del mar.

EL REFUGIO

Un censo realizado por las autoridades de Ocotopec suma 614 desplazados que reciben atención, alojamiento, comida y algo de ropa. En total 29 bebés de 0 a 2 años de edad, 156 niños de 3 a 12 años, 89 jóvenes de 13 a 18 años, 272 adultos de 19 a 59 años, 68 adultos mayores de 60 años y tres mujeres embarazadas.

 

Pleito entre "borrachos" detona violencia

DISPUTA AGRARIA

Un pleito entre borrachos hizo estallar un conflicto agrario y político entre las autoridades municipales de San Juan Juquila con los pobladores de la agencia de Guadalupe Victoria, que se agravó desde el mes de junio del año de 2015, con la omisión y complacencia de las autoridades estatales.

"El síndico municipal, Ramón Pablo Rosales buscó sofocar la riña; pero sacó la pistola y lanzó disparos al aire, y luego apuntó a los dos borrachos; si no se interpone uno de sus hijos, hubiera matado a uno de ellos. Al día siguiente, las autoridades de San Juan Juquila arribaron en 25 camionetas con hombres armados e inició la agresión", relata Aristeo Rosales.

LÍO POLÍTICO

El hombre explica que el conflicto agrario y las disputas electorales son el trasfondo de la agresión. Empezaron mediados del año pasado, cuando las autoridades de la cabecera municipal decidieron reclamar tierras a la comunidad de San Pedro Ocotepec.

"No nos negamos, carecemos de límites con Ocotepec. Nuestras tierras para sembrar están en su tierra, y la de ellos en las de nosotros. Son terrenos intercalados. Si nos ponemos a pelear ya no vamos a tener dónde sembrar y pues , cómo alimentamos a nuestra familia".

NOMBRAMIENTO

El conflicto, sin embargo, también tiene connotaciones políticas. Un grupo de pobladores de Guadalupe Victoria desconoció al ex agente municipal, Juan Feliciano Rosales, supuestamente afín a las autoridades de Juquila, y también rechazan una  presunta imposición, la designación de Seferino Flores, por lo que nombraron a otra persona: Germán Pérez.

LA OTRA VERSIÓN

Las autoridades San Juan Juquila han afirmado, a través de comunicados, que fueron emboscados por los habitantes de Guadalupe Victoria y únicamente repelieron la agresión. Acusan a los pobladores de San Pedro Ocotepec de ser cómplices de la emboscada.

Allanan e incendian hogares

“Abre la puerta o también te mueres”, amenazó un grupo de sujetos armados a Fana Canseco. Tras la puerta, en el interior de la casa, su hijo Ruperto Manuel Canseco le pedía que huyera pues a quien  querían matar era a él. Ana Rosales, esposa de Ruperto, suplicaba que no le hicieran nada.

Los sujetos tomaron por la fuerza a la madre, Fana Canseco y la arrastraron por el suelo para alejarla de la puerta. Entonces descargaron sus armas sobre las fachadas y la puerta de la vivienda. Ruperto se refugió al fondo de su casa para evitar ser alcanzado por alguna bala.

CENIZAS

Entonces los agresores rociaron gasolina sobre la puerta, procuraron que se extendiera por el suelo y le prendieron fuego. La lumbre se extendió rápidamente por el interior de la casa. Ruperto se esforzaba por apagarlo con lo que estuviera a sus manos. "Si no es porque mis vecinos me defendieron ya  estuviera muerto", afirma.

SECUESTROS

La hija de Fana Canseco, Angelina Manuel Canseco y su esposo fueron sustraídos de su hogar por la fuerza y ahora se encuentran entre los 10 detenidos en la cárcel municipal de San Juan Juquila.

"Sólo quiero que me devuelvan a mi esposo", agrega Eufemia Franco Carlos, mientras amamanta a uno de sus siete hijos, con los que tuvo que huir para salvar la vida.

Lo mismo reclama Pabla Rosales. Su esposo Delfino Pablo José, su hijo Gonzalo Pablo y sus dos hermanas Felipa y Enriqueta Rosales Domínguez, están retenidos por las autoridades de San Juan Juquila desde el sábado siete de enero.

Se deslindan autoridades de Ocotepec

El secretario municipal de San Pedro Ocotopec, Edmar Salomón Dolores, niega relación con la violencia registrada en la agencia de Guadalupe Victoria. "Sólo brindamos nuestra solidaridad; desmentimos que alentemos a la gente. Lo que pedimos es que el gobierno tome cartas en el asunto", sostiene.

EL REFUGIO

De acuerdo con el funcionario municipal, los desplazados comenzaron a llegar por la mañana del domingo, todos ellos enlodados y mojados, y algunos hasta descalzos. En el transcurso del día empezaron a llegar más y no han parado desde entonces.

ALOJAMIENTO

Las autoridades municipales y la población en general alojaron a los desplazados en las instalaciones del palacio municipal, otros se han hospedado en casas particulares. También los han apoyado con alimentación y vestido.

 

A esta acción se han sumado las localidades como Santa Cruz Ocotal, San Basco, Santa Cruz Conday y Tamazulapam.

ESPERAN APOYO

"Hemos solicitado el apoyo del gobierno del estado con alimentos básicos, pañales, cepillos de dientes, pastas, papel higiénico, colchonetas y cobijas, entre otros víveres", afirma Edmar Salomón.

LENTITUD

San Pedro Ocotopec vive una crisis humanitaria ante un conflicto agrario y político que el gobierno del estado no atendió desde junio del año pasado; mientras que la ayuda gubernamental se ha tardado en llegar para apoyar a los desplazados y damnificados.

 

DESPLAZADOS

614 refugiados

29 niños de 0 a 2 años

156 niños de 3 a 12 años

89 jóvenes de 13 a 18 años

272 adultos de 19 a 59 años

68 adultos mayores de 60 años

3 mujeres embarazadas