Recuerda arena San Francisco presencia de grandes estrellas de la lucha libre

En las paredes de la catedral de la lucha libre oaxaqueña, arena San Francisco, quedaron guardados los gritos de la afición oaxaqueña para apoyar a cada uno de los luchadores que se hicieron ídolos como fue el caso de Roberto Conde, mejor conocido como Conde Salazar, quien es recordado con afecto por los amantes de este rudo deporte.

Este luchador científico logró ganarse un lugar dentro de la Arena San Francisco al innovar y atreverse a realizar grandes vuelos y ejecuciones que lo caracterizaron en cada una de sus presentaciones, siendo una garantía de taquilla.

Originario de Tlaxcala, El Conde Salazar llegó a la ciudad de Oaxaca para quedarse, quien al tener contacto con el mágico deporte de la lucha libre, lo llevó al gimnasio Hércules, donde su instructor fue una de las  leyendas de la lucha libre oaxaqueña, Pepe Cisneros. 

Después de dos años de entrenamiento, dejando en la lona parte de sus codos y aprendiendo cada uno de los secretos de este mágico deporte logró debutar en 1980 con el nombre de El Conde de Tlaxcala, donde demostró su calidad, elegancia y experiencia lograda a base de arduos y duros entrenamientos.

Posteriormente dio vida a Kingo II donde ganó la rivalidad de sus adversarios, siendo precisamente con el Zorro Tercero con quien perdió su incógnita en una lucha de apuesta donde dio a conocer su identidad.

Su estilo técnico y espectacular fue comparado por los expertos en lucha libre con el de la estrella de la Empresa Mundial de Lucha Libre (EMLL), hoy Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) Tony Salazar. 

Gracias a su constancia y entrega logó la cabellera de El Jíbaro, conquistó el campeonato de peso ligero, llegó al campeonato de peso welter, el campeonato de parejas y el campeonato de tríos, todos ellos en diferentes ocasiones y de manera repetida, ganó alrededor de ocho máscaras, siendo  uno sus los rivales más acérrimos fue el Ángel de Puebla, a quien en cinco ocasiones dejó sin cabellera, así como el Fantasma Blanco tercero.

Junto con El Increíble y Ángel Nazi fueron campeones de tríos de la arena San Francisco.

Posteriormente junto con su hermano formó la pareja Los Hermanos Conde con quien hizo una gran dupla, para posteriormente regresar a su estado de origen, donde gano el campeonato de peso ligero del estado de Tlaxcala presentándose con el personaje de El Suicida de Tlaxcala, con el que fue conocido en ese estado y Puebla, con el personaje de Silver Star fue conocido en Veracruz y Chiapas, donde al igual que en Oaxaca demostró ser una estrella en potencia. 

En el año de 1991 regresó a Oaxaca con un nuevo personaje de carácter arte marcialista  Black Ninja, ocupando rápidamente su sitio estelar enfrentando y alternando con muchas de las estrellas a nivel nacional y a nivel local.

En esta ocasión le salen al paso nuevos rivales como Black Killer y Mastín Tercero, siendo con este último con el que pierde la máscara y regresa para beneplácito de muchos el Conde Salazar, quien es recordado por el público oaxaqueño y apreciado por diferentes generaciones de luchadores que han surgido en los últimos años en el mundo del pancracio.