Archivo General del Estado de Oaxaca: Proceso de desinsectación

En el Departamento de Conservación y Restauración del Archivo Histórico del AGEO, llevamos a cabo tareas de prevención y control, así como de detección de riesgos. Estas acciones nos permiten tomar medidas en caso de ser necesario y prevenir posibles amenazas que puedan afectar el acervo documental, una acción muy importante es el caso de desinsectación.

El proceso de desinsectación que tiene lugar en los archivos o bibliotecas, se realiza con el fin de combatir agentes biológicos primarios que pueden convertirse en plagas, que causan sin dudas un serio problema en dichos espacios, ya que pueden provocar serios deterioros en las colecciones. Las plagas se desarrollan en ambientes propicios, donde existen principalmente temperatura y humedad relativa altas, así como una inadecuada circulación de aire y falta de luz. Un organismo vivo es considerado como plaga cuando el número de éste supera el nivel de tolerancia para otros seres vivos y causa pérdidas o daños a objetos y documentos de interés. Así ,el biodeterioro que se genera en los documentos no es un fenómeno aislado, paralelo a esto ocurren otros procesos de deterioro de tipo químico, físico o fisicoquímico con los cuales está estrechamente correlacionado. 

Como definición, la desinsectación es la acción de eliminar determinadas especies de seres vivos dañinos, específicamente insectos, por medios químicos o físicos, y con las medidas de saneamiento básico, para prevenir o mitigar los daños ocasionados por estos agentes en el patrimonio. Los espacios de resguardo documental son un foco de proliferación de plagas, debido a los materiales orgánicos que almacenan, como papeles, cuero, textil, madera, cartón, material fotográfico, pinturas, así como encolantes entre otros materiales que se utilizan en encuadernación, y en diferentes soportes (compuestos de celulosa, carbohidratos, proteínas, lípidos); incluso el material de la propia infraestructura del inmueble o mobiliario, cuando no son los adecuados.

Por este motivo, deben ser objeto de mayor atención, ya que en caso de la presencia de alguna plaga, lograr el control o exterminio puede constituirse en una meta inalcanzable si no se establece un plan sistemático y organizado. Es así que se deben llevar a cabo las acciones adecuadas para evitar su desarrollo desmedido, utilizando antes que nada técnicas de higiene, aseo, recolección de basura y buen almacenamiento. La limpieza constante de pisos, paredes y techos de lugares en los que se refugien y se crían las plagas y el orden, son prácticas de prevención y control muy importantes, ya que además son transmisoras de enfermedades y agentes peligrosos para el ser humano y que además pueden dañar en gran medida el material documental. 

Las plagas

Las principales plagas que afectan el patrimonio cultural son diversas y es muy importante identificarlas durante cada etapa de su ciclo biológico o estadios (larva, pupa, ninfa, adulto). Las principales especies que afectan a los objetos con valor cultural son las que pertenecen al phylum Artropoda (invertebrados con cuerpo articulado), y dentro de ésta a su vez se encuentra en mayor número la de la clase Insecta (tres pares de patas). Los gorgojos y escarabajos que pertenecen a las familias Curculionidae, Cerambicidae, Anobiidae entre otras, actúan de manera ávida en su etapa larvaria causando la parcial o total destrucción del tejido en el que han depositado sus huevos. Realizan galerías en el interior del cuero, madera, cartón y otros productos orgánicos, afectando de modo directo las propiedades físico-químicas del material y posteriormente con daños indirectos por la generación de polvillo, sustrato en el que se desarrollan plagas insectiles secundarias y ácaros.

Otros insectos que provocan daños son el pececillo de plata, del género Lepisma, termitas y carcomas. Entre los daños que éstos provocan estacan la abrasión, fractura, perforaciones y debilitamiento del sustrato de los documentos. El pececillo de plata, el piojo del libro (Liposcelis divinatorius y Trogium pulsatorium), ácaros (clase Arachnida: orden Acarina) y las cucarachas producen erosiones irregulares, ocasionan severos daños en los libros, papeles, cartones y algunos se alimentan de los materiales utilizados en la encuadernación como los adhesivos y pegamentos. Las termitas, polillas y escarabajos, produciendo túneles en espiral extendidos desde afuera hacia adentro en papeles, orificios irregulares y huecos profundos que contienen heces pulverizadas y excrementos.

Las polillas Tinea spp, Tineola spp, Anagasta spp y otras, depositan sus huevos en textiles. Después de la eclosión, las larvas se alimentan de las fibras, con el fin de incorporar queratina, colágeno, elastina y fibrina (proteínas animales fibrosas o escleroproteínas) que necesitan para la continuación de su ciclo biológico. Existen otro grupo de insectos que se denominan “plagas migratorias”, a este grupo pertenecen los insectos de los órdenes Hymenoptera (avispas), Isoptera (hormigas carpinteras, termitas) y Diptera (moscas), estos le generan daños desde leves hasta severos y de diferente tipo (por humedad, manchas) pero no desarrollan su vida como tal dentro del acervo durante todo su ciclo biológico. 

Los métodos

Los métodos más utilizados en el proceso de desinsectación son los químicos, los cuales deben manipularse siempre de manera cuidadosa y siguiendo las recomendaciones del fabricante, así como las normas que regulan las aplicaciones de estos productos, dada su toxicidad. Los tipos de tratamiento químicos utilizados se pueden clasificar de acuerdo a: su naturaleza química (organofosforados, organoclorados, carbamatos, piretroides); por su especificidad de organismo (bactericida, fungicida, insecticida, rodenticida, hormiguicida); por mecanismo de acción (por contacto, por inhalación, fumigantes, por ingesta); por formulación (polvos humectables, concentrado, granulado, gel, cebos, microencapsulados, entre otros); hay que tener muy en cuenta el nivel de toxicidad para las personas e inocuidad para los materiales documentales.

En el caso del AGEO, cada vez que se reciben documentos de nuevo ingreso, se lleva a cabo el proceso de desinsectación preventiva que consiste en colocar el material en cuarentena, en una habitación destinada para tal fin con las condiciones adecuadas de humedad y temperatura, libre de polvo y cerrada herméticamente, para lo que se colocan plásticos las puertas y/o ventanas.

El producto químico utilizado en este caso es un fumígeno de la familia de los piretroides, su acción, es a nivel sistema nervioso central, generando una alteración de la transmisión del impulso nervioso en los insectos. La presentación utilizada es en comprimidos, el cual al liberar humo permite penetrar en sitios de difícil acceso como fisuras, rincones, rajaduras, grietas y huecos, que son espacios donde suelen establecerse.

Aplicación del insecticida

Siguiendo las indicaciones de aplicación del producto, se coloca el comprimido sobre una superficie no inflamable el cual desplaza gases por el ambiente y empieza la desinsectación, el insecticida se mantiene durante cuatro horas como mínimo antes de reabrir el sitio. Una vez transcurrido este tiempo, se ventila el área para que el personal ingrese a retirar los plásticos con los cuales se sellaron ventanas y puertas, se realiza previamente la limpieza del espacio, el mobiliario y unidades de almacenamiento documental, para que no queden restos de insecticida en polvo y de insectos que se hayan encontrado. Si no se realiza una adecuada aplicación, al ser un producto con cierto nivel de toxicidad, puede producir efectos negativos al personal, al medioambiente o a los documentos.

El personal encargado de la limpieza debe contar con el equipo de seguridad personal como tyvek, máscara con filtro para gases tóxicos, cofia y guantes de nitrilo. Es importante realizar este proceso antes de organizar el material documental, ya que con esto evitamos, de existir la presencia de insectos, que avance el deterioro, o bien, contaminar el espacio o resto de la colección hasta que lleguen al proceso de limpieza manual (Estabilización).

Se debe poner especial énfasis en el control de las plagas que pueden amenazar los acervos, en principio de manera preventiva y actuar inmediatamente después de que se descubre una infestación. Por ello es tan importante el monitoreo constante y la implementación de medidas para la detección a tiempo de tal problemática.