Arena San Francisco, catedral de la lucha libre oaxaqueña

La Arena San Francisco es un lugar de muchos recuerdos, batallas y tradición, donde se vivió la verdadera lucha a ras de lona, en la que cada batalla se ganaba con sangre, donde en aquel tiempo eran pocos los luchadores aéreos y en el que se fue tejiendo la historia de la lucha libre oaxaqueña.

Mastín Tercero, luchador profesional que estuvo dentro de las filas de esta arena considerada en aquel tiempo como la catedral de la lucha libre oaxaqueña recordó que en aquel entonces uno de los gimnasios más reconocidos era el del Mastín Primero que se encontraban en la calle de Miguel Cabrera esquina Nuño del Mercado.

“Ahí nos entrenaban: El Mastín, El Monarca, La Bestia Rubia y el Indio Comanche; el gimnasio del Cardenal se encontraba en las últimas calles de Rayón; El del Kingo se ubicaba en el Periférico, el cual era un taller de bicicletas”, comentó. 

En ese tiempo también existía la Arena Azteca que se ubicaba en la primera calle de Nuño del Mercado, “donde promovía las funciones nuestro querido amigo Ángel Nazi (q.e.p.d.), pero después Melitón Luna “inteligentemente” decidió juntar a todos los elementos de los gimnasios y empieza hacer su guerra de gimnasios y de esta manera desaparece la Arena Azteca quedando solo la Arena San Francisco.

De ahí inicia la historia de esta tradicional arena, “ahí es donde prácticamente inicio mis logros, primero como el mejor novato del año, campeón welter, campeón de parejas y campeón de tríos; donde tuve el gusto de luchar con los mejores de la época de oro de la lucha libre mexicana”.

Melitón Luna Jacinto, fue el artífice de la empresa en la que los oaxaqueños disfrutaban a toda plenitud de la lucha libre, donde al finalizar cada lucha, ya se tenía el cartel para las siguientes contiendas, para que de esa manera los aficionados reservaran su dinero para disfrutar de funciones de lucha libre de primera. 

Fue en esta arena en la que afición se divertía sanamente y se formaron la mayoría de los luchadores que hoy son leyenda; muchos formaron parte en alguna época del elenco de Promociones Luna, durante los nueve años que permaneció dicha arena, en las que se realizaban puntualmente cada semana las luchas. 

Como promotor, Luna Jacinto se daba a la tarea de asistir al gimnasio para ver entrenar a sus muchachos y sacar a sus nuevos prospectos, por lo que formó a varios elementos que llegaron a ser ídolos de la afición.

Entre las estrellas que estuvieron presentes en la Arena Oaxaca se encuentran: El Santo, Blue Demon, Black Shadow, Rayo de Jalisco, Rayo de Jalisco Junior, Mil Máscaras, Aníbal, Huracán Ramírez, El Solitarios, Los Matemáticos, Ray Mendoza, René Guajardo, Karloff Lagarde, Los Villanos, Perro Aguayo, Fischman, Doctor Wagner, Satánico, Kaos, Mano Negra, entre otros.

De etiqueta extranjera se presentaron: Dorrel Dixón, Gran Hamada, Konan, Vampiro Canadiense,Último Dragón, Vicky Williams, The Monster.

Entre los elementos locales que destacaron en la catedral de la lucha libre oaxaqueña se encuentran: El Monarca, Los Misioneros Pepe, Rigo y Ray, Increíble, Conde Salazar, Kingo, Cardenal, Batman, Robín y Relámpago Gómez.

Entre las luchas más destacadas que quedan en el recuerdo se encuentra el encuentro de máscara contra máscara de El Hijo del Santo contra la Momia de Puerto Escondido, y la de Huracán Ramírez contra Máquina Salvaje. 

En duelos de cabelleras  resaltó la del Ángel de Puebla contra Pepe Cisneros.

La más sangrienta fue la que protagonizaron Los Misioneros Pepe, Rigo y Ray contra los Misioneros de la Muerte El Sigo, Texano y Negro Navarro.

Entre las luchas de campeonato que se protagonizaron en este coloso se encuentran la del campeonato de peso medio de El Solitario; la de peso completo de Mil Máscaras, el campeonato de tríos de Los Villanos; el campeonato de peso medio de Aníbal; un mano a mano protagonizado entre Canek y Dos Caras.