Escasez de monedas, otra consecuencia de la pandemia en Estados Unidos

Las máscaras faciales fueron las primeras en agotarse. Luego, el papel higiénico desapareció de los estantes. Y mientras los estadounidenses están enfrentando los costos relacionados con el coronavirus en una economía inestable, la última escasez nacional incluye, bueno, centavos.

Sí, ahora las monedas escasean en Estados Unidos.

“Lo que ha sucedido es que, con el cierre parcial de la economía, el flujo de monedas a través de la economía se ha vuelto… casi que se ha detenido”, explicó el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, durante una audiencia virtual con la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.

Eso se debe a que la cadena de suministro por la que generalmente fluyen las monedas se ha interrumpido durante la pandemia, añadió Powell.

Los bancos y las empresas han cerrado o cambiado la forma en que operan. Y así, hay menos monedas llegando al público.

“Los lugares a los que vas para cambiar tus monedas, obtener crédito en la tienda y tener efectivo ––ya sabes billetes–– no han funcionado. Las tiendas han estado cerradas”, dijo. “Así que todo el sistema se ha detenido”.

El impacto

Durante la audiencia de este miércoles, el representante John Rose de Tennessee le dijo a Powell que la Reserva Federal notificó a los bancos de su distrito que solo recibirían una pequeña porción de su pedido semanal de monedas. Los bancos le dijeron que probablemente se quedarían sin monedas al final de la semana o que tendrían que redondear hacia arriba o hacia abajo si se agotaban, señaló Rose.

“En un momento en que los centavos son la diferencia entre rentabilidad y pérdida, parece que podría ser una preocupación mayor de lo que el anuncio de la Reserva Federal indicaría que sí”, añadió.

¿Qué se está haciendo?

Para mitigar la escasez de monedas, los Bancos de la Reserva Federal comenzaron esta semana la “asignación estratégica de inventarios de monedas”, con el objetivo de distribuir monedas de manera uniforme entre bancos y cooperativas de crédito. Esas medidas de “asignación estratégica” incluyen la imposición de límites para pedidos con base en el volumen histórico de pedidos de esas monedas y cuántas monedas produce actualmente la Casa de Moneda de Estados Unidos.

Mientras tanto, la Reserva Federal trabaja con la Casa de la Moneda para producir más monedas y eliminar las restricciones de suministro. La Fed alienta a las instituciones a pedir solo la cantidad de monedas que necesitan para satisfacer la demanda de los clientes a corto plazo.

“Aunque la Reserva Federal confía en que los problemas del inventario de monedas se resolverán una vez que la economía se abra más ampliamente y la cadena de suministro de monedas regrese a los patrones normales de circulación, reconocemos que estas medidas por sí solas no serán suficientes para resolver problemas a corto plazo”, señaló el comunicado de los Bancos de la Reserva Federal.

Los funcionarios de la Fed creen que la escasez es temporal, dijo Powell.

“A medida que se reabre la economía, estamos viendo que las monedas comienzan a moverse nuevamente”, indicó.