Soy el pilar de mi familia: Lupita D'Alessio

CIUDAD DE MÉXICO.- Dicen que después de la tormenta viene la calma, y Lupita D'Alessio puede dar fe de ello.

Luego de vivir duros momentos en su vida personal, de poner en peligro su salud por el abuso de sustancia nocivas y de tener un declive en su carrera, la cantante encontró en la religión el camino para salir de ese mundo caótico.

Pero asegura que mostrar tan abiertamente sus experiencias en la serie biográfica Hoy Voy a Cambiar fue el desahogo que le faltaba para fortalecerse aún más.

"Mi vida cambió, Dios la transformó. Soy el pilar de mi familia y el centro de nuestras vidas se llama Jesucristo", sostuvo D'Alessio en entrevista. 
Por eso insiste que sin su fe y la ayuda divina no hubiese logrado nada.

"Cuando uno recibe a Cristo en el corazón, las cosas son menos difíciles, con esto no quiero decir que la vida sea color de rosa. Le pedí ayuda y lo reté diciendo: 'si existes, tómame de la mano', y literal, me la tomó. 

"Tuve que irme a rehabilitar 45 días a Guatemala. Cuando regresé, después de ese tiempo, fue difícil que me creyeran mis hijos y volvieran a confiar en mí. No es fácil para un enfermo (adicto), pero al final del día, con paciencia, con amor, esperé, los fui a buscar y me arrodillé a pedirles perdón", recordó.

Uno de los momentos más significativos para "La Leona Dormida" fue cuando le lavó los pies a su hijo Ernesto, como símbolo de arrepentimiento por haberlo lastimado. 

"Muchas veces los padres hacemos pasar un mal momento a los hijos, los avergonzamos y hay que pedirles perdón. Como papás, tenemos que hacerlo".
Su bioserie, estrenada en 2017, vuelve a transmitirse desde ayer a las 21:30 horas por Las Estrellas.

Además de este relanzamiento, D'Alessio adelantó que por lo que resta del año estará alejada de los escenarios, por lo que pospondrá la gira "De la Nada Hasta Ahora", que alistaba antes de la contingencia. 

"Este año no voy a trabajar, tengo 66 años y mi salud está primero, no me voy a arriesgar", aseguró.