Médicos limitan consultas durante contingencia

Los médicos especialistas particulares han limitado sus consultas para evitar exponer tanto a los pacientes, como a ellos, al COVID-19. Algunos han optado por sólo atender a clientes frecuentes o emergencias.

Virginia Villa, doctora certificada especialista en dermatosis reaccionales, detalló que además de cumplir con las medidas sanitarias -como el uso de guantes, cubreboca y careta-, sólo ha atendido casos de emergencia como reacciones alérgicas o a quienes toman medicamentos controlados y no a pacientes para procedimientos estéticos como toxinas o rellenos.

“Además del equipo de protección, me recojo el cabello, no uso maquillaje, ni aretes y cuando llego a casa me baño por completo, dejo mis zapatos en la entrada con desinfectante y ropa directo a la lavadora”. 

Señaló que a sus pacientes que acudirán a cita, les solicita que entren solos o en el caso de los niños con un acompañante, así como mantener la distancia de un metro, lavarse las manos, portar cubrebocas.

La doctora señaló que en algunos casos ha brindado asesorías a pacientes ya conocidos por videollamada, pero no consultas en línea, ya que no están permitidos, “menos si necesitan tratamiento de antibióticos”.

Por su parte, la dentista Rosalba Gaytán Soriano, señaló que en su especialidad la limpieza es un factor importante en sus consultas, “ya que la boca puede tener muchas bacterias o virus, así que en caso de presentar síntomas, no se les atiende”.

La dentista admitió que al igual que en otros trabajos, los médicos particulares se enfrentan a la disminución de consultas, por lo que se están limitando a sólo atender pacientes que tengan alguna emergencia.

“Yo atiendo a quienes les lastime algún alambre de los brackets, quienes tengan molestias en la boca o si ya son pacientes conocidos”, recalcó.

Destacó antes de la contingencia sanitaria por el COVID-19 mantenía abierto su consultorio durante todo el día, pero ahora solamente lo abre cuando tiene citas de emergencia y prefiere que estas sean entre 3 y 5 de la tarde.

“Como mi consultorio está en el Centro Histórico, después de las 6 de la tarde ya están solas las calles y es más peligroso andar a esa hora, por eso sólo atiendo en esa hora cuando hay más gente”, subrayó.

Detalló que ella ya está acostumbrada a limpiar las zonas que tocan tanto pacientes como ella como las manijas de la silla, los instrumentos, las lámparas, además de que es común el uso de cubrebocas, guantes y caretas.

“Cuando empezó la contingencia todavía tenía cubrebocas, pero después quise surtirme y fue un poco difícil porque estaban escaseando porque todos querían comprar cubrebocas; ahora he optado por los de tela”, reconoció.

Ambas especialistas admitieron que la contingencia les ha afectado, pues redujeron sus consultas en un 50 por ciento, por lo que recomiendan a las personas sólo salir cuando sea necesario y seguir las medidas para que las actividades vuelvan a retomarse.