Daños en río de San Felipe, por aumento de habitantes en la zona

Fue a través de un video publicado en sus redes sociales, que un ambientalista, Nasario García, denunció el daño hecho al río El Tecolote, en San Felipe del Agua. En la grabación, de poco más de un minuto, pueden verse montañas de cascajo, escombro y un registro del drenaje en lo que, según señala, era el cauce de un río.

“Vemos ahora cómo, por la depredación humana, ahí vemos un registro del drenaje también que le echaron aquí en este afluente; pero lo más grave de todo, es que ante la complacencia de las autoridades federales, estatales y municipales, este río lo están soterrando”, comenta mientras graba el denunciante.

La queja surge debido a que en la zona, la mancha urbana está creciendo de manera desmedida, sin que las autoridades ni los nuevos propietarios de lotes o viviendas tomen las medidas necesarias para no afectar al ambiente ni causar daños irreversibles al lugar, que es considerado parte colindante de una reserva natural o pulmón de la ciudad.

 

Convertido en calle

“Aquí vemos cómo todo esto que era el afluente, lo convirtieron en una calle, solo para beneficiar a algunos lotes”, añade García.

“Hubiera estado bien si lo hubieran entubado, porque así seguía fluyendo el agua, pero burdamente lo empezaron a soterrar con tierra y tierra”, concluyó respecto al daño al río Tecolote que, también aclaró, se une con otro río que llega de Donají para desembocar juntos en el río Salado.

Cabe señalar que, de acuerdo con su testimonio, ese río era una microcuenca que aportaba suministro de agua a cuerpos de mayor dimensión que se encuentran en la misma zona de San Felipe del Agua.

Por otra parte, a unos metros de ese lugar, pero en el río Guayabal, el mismo efecto de la urbanización comienza a notarse, ya que el cauce de este cuerpo de agua ha quedado totalmente seco, a tal grado que incluso las trampas de arena, ubicadas en la parte alta, se ven deshidratadas.

Durante un recorrido por la zona, Noticias Voz e Imagen pudo constatar que, efectivamente, en la zona hay huellas de urbanización casi paralelas al cauce del río, pues un camino de terracería acompaña la ruta de la poca agua que llega a pasar por ahí cuando llueve.

 

¿Y la Profepa?

“Es un gran daño el que están causando”, asegura el ambientalista, quien detectó recientemente un problema en este río y lo denunció ante las instancias correspondientes. La respuesta, por parte de Profepa, fue que irían a atender el caso el pasado lunes. Hasta ahora, asegura Nasario García, nadie lo ha contactado.

“Lo malo de esto es que los funcionarios y las dependencias no actúan”, asegura, pues los argumentos de los funcionarios siempre son los mismos.

“Me encuentro con que está colapsado un drenaje y el agua se está yendo hacia el río Guayabal; imagínate, el problema está desde hace seis meses. Hablé con las dependencias y los funcionarios me dicen que ya lo están viendo, pero yo creo que lo están viendo de lejos”, finalizó.