Banxico reduce su tasa de interés a 5.5%, menor nivel desde 2016

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió recortar su tasa de interés de referencia en 50 puntos base, con lo que pasa de 6 a 5.5 por ciento y toca su nivel más bajo desde 2016, en medio de la crisis que enfrenta el país ante la pandemia del coronavirus.

De acuerdo con el comunicado de política monetaria del Banxico, la información oportuna muestra que la actividad económica en el país tuvo una importante contracción en el primer trimestre del año debido a efectos asociados a la pandemia del covid-19 en marzo, que afectaron considerablemente a la producción de bienes y servicios.

Explicó que si bien aún se desconocen la magnitud y la duración de las afectaciones ocasionadas por la pandemia, se anticipa que estas se profundicen en el segundo trimestre y den lugar a contracciones importantes en el empleo. Así, las condiciones de holgura continúan ampliándose considerablemente, en un contexto en el que el balance de riesgos para el crecimiento está significativamente sesgado a la baja.

Con respecto a la inflación, el Banxico señaló que la inflación general anual disminuyó de 3.25 a 2.15 por ciento entre marzo y abril de 2020 como resultado de una disminución del componente no subyacente de 2.19 a -1.96 por ciento y del subyacente de 3.60 a 3.50 por ciento en el mismo periodo.

Destacó que un factor de especial relevancia en esta evolución fue la reducción en la variación anual de los precios de los energéticos, particularmente de las gasolinas; así, las expectativas para la inflación general de corto plazo han disminuido, mientras que las de mediano y largo plazos se han mantenido relativamente estables, si bien en niveles superiores a la meta de 3 por ciento.

En este contexto, la Junta de Gobierno indicó que los retos derivados de la pandemia para la conducción de la política monetaria incluyen tanto la afectación sin precedentes en la actividad económica, como los asociados al choque financiero que enfrentamos.

En cuanto a los riesgos para la trayectoria prevista de la inflación, a la baja destacan que la depreciación del tipo de cambio sea mayor o más persistente, así como posibles disrupciones en las cadenas de producción y distribución de algunos bienes y servicios. En este contexto, el balance de riesgos para la inflación se mantiene incierto.