Sixto Pérez, boxeador de la época de gloria en Oaxaca, sufre la crisis por falta de trabajo

Durante una década fue prácticamente invencible.

Fue una de las glorias del boxeo oaxaqueño, hoy la cuarentena por la pandemia mundial del COVID-19 (coronavirus) lo ha puesto contra las cuerdas, el trabajo escasea en su taller de bicicletas ubicado en Santos Degollado número 306 de esta ciudad.

Sentado en su diminuto pero acostumbrado banco, con esos tenis que reflejan el cansancio del largo camino recorrido, agachado, con las manos entrelazadas en la puerta hace guardia durante horas en espera de que llegue algún trabajito.

La compañía momentánea de algunas amistades que pasan a saludarlo y a platicar por un rato, aligeran una larga jornada que, disciplinado como lo enseñó el boxeo, inicia desde las nueve de la mañana y concluye hasta las ocho de la noche.

“Con lo de esta enfermedad… casi no hay “chamba”; antes llegaban buenos trabajos, cambios de pintura, enderezadas de rin, entre otros, ahora casi puras “parchaditas” de llanta”, comenta a Xtremo-NOTICIAS con cierta preocupación pero sin perder esa perseverancia, determinación y espíritu guerrero que le transmitieron los años en el firmamento de la época de gloria del boxeo oaxaqueño.

El ex campeón estatal, de ahora 75 años de edad, sigue en actividad laboral fiel a ese carácter y convicción que reforzó en ese siempre difícil y duro ambiente del deporte de las “orejas de coliflor”, y mantener abierto su taller de bicicletas y ganarse un dinerito por el propio sudor de la frente es como su mejor “sparring” para vivir la “función” de la vida.

Los golpes arriba del ring lo formaron y forjaron independiente, por eso renta un cuartito cerca de su taller, por lo que su trabajo es fundamental para pagar la renta de ambos espacios, y es que cerrar esta fuente de ingresos y que ha sido su oficio durante décadas, sería como propinarle el más duro nocaut, algo que no conoció ni en su época de pugilista.

SU HISTORIA

Y es que Sixto Pérez fue un despiadado oponente en el encordado. Fue monarca estatal de la división mosca en los 51 kilogramos.

Alcanzó la admiración del barrio, de la entidad, incluso de estados vecinos por su forma de pelear. Atravesó por diferentes etapas, ya que pasó de la gloria boxística a problemas del alcoholismo. Pero desde hace más de 20 años rectificó el camino.

Su niñez la vivió en el Barrio de la Trinidad de las Huertas.

SUS INICIOS

Siempre se caracterizó por un carácter fuerte y explosivo. Fue así que pidió la oportunidad a Abraham Jiménez, que se convertiría en su primer entrenador, quien le enseñó las bases del pugilismo al lado de Javier “Cabrita” Reyes.

Tenía aproximadamente 12 años de edad cuando con esfuerzos compró sus primeras vendas y con unos tenis viejos empezó a practicar en un precario e improvisado gimnasio.

Pero lo que sobraban eran deseos y mucho valor para prepararse y subirse al ring a ganarse unos pesos, y para hacer una carrera en el boxeo.

PEGADA DE CAMPEÓN

Pronto comenzó a mostrar sus habilidades para este duro deporte de contacto.

Y Sixto Pérez se convirtió en ídolo de las funciones que se realizaban en las fiestas patronales de los barrios de la ciudad como los 7 Príncipes, Trinidad de las Huertas, La Merced, Abasolo y Libre(en honor a la Virgen de El Rosario), entre otras.

Fue entonces que recibió la invitación de Tomás “La Machina” Castañeda para entrenar con él. La propuesta era llevarlo a pelear fuera de la ciudad y del estado.

Y efectivamente, Sixto Pérez empezó su carrera en el sector profesional fuera de la capital oaxaqueña; acudía a pelear en diferentes municipios de la región del Istmo, principalmente en Juchitán de Zaragoza, Tehuantepec y Salina Cruz, lugares donde existía gran afición al box.

También brilló en cuadriláteros de distintos puntos de Chiapas como Puerto Madero(San Benito), Cintalapa y Tuxtla Gutiérrez, donde inclusive era ampliamente conocido.

Pero el campeonato estatal del peso mosca, de los 51 kilogramos, recuerda, lo disputó frente a Alex “Popotes” García, de quien resalta, “tenía una pegada dura”; la pelea, indica, fue en la Arena Oaxaca, donde hoy se encuentra el Gimnasio Casa de los Deportes y que en ese entonces era conocido también como el “Embudo de Pino Suárez”.

Y en un aguerrido combate, Sixto Pérez levantó el título en ese primer combate, ya que tiempo después, cuando se realizó la revancha, el “Popotes” se agenció la victoria, “para cuando llegó esa segunda pelea ya no era yo el mismo, ya estaba muy acabado”, recuerda.

COSTOS DEL TÍTULO

Fueron casi diez años de gloria en el nivel profesional.

Y es que se caracterizaba por ser un duro oponente en el ring, difícil o casi imposible de poder noquear, una garra que también le costó un pronto desgaste físico. Su vista, los reflejos, sus golpes, su pegada, ya habían mermado. Su rostro ya estaba muy debilitado.

Fue entonces que “La Machina” Castañeda le sugirió retirarse, y así lo hizo.

Rival que debilita

Hubo un momento en el que alcohol empezó a formar parte de cada función, del ambiente boxístico. “Después de la pelea, en el Istmo o en Chiapas, nos íbamos a la parranda, me invitaban o yo invitaba pero no faltaba…”.

Y luego de su retiro, se enfatizaría esa parte de su vida y llegó a formar parte del “escuadrón de teporochos” del edificio en obra negra de las primeras calles de Colón en esta ciudad.

Ello propició que su cuerpo no resistiera más y por fin tuvo la voluntad de buscar dejar esa adicción, y luego de un largo proceso anexado, se rehabilitó.

LA LESIÓN

Un accidente donde se golpeó con la guarnición de una banqueta, provocó una lesión en su columna vertebral, que ante su indiferencia por recibir atención oportuna, hace casi siete años provocó que en una ocasión cuando laboraba quedara sin poder moverse, y tuvo que ser sometido a cirugía de emergencia.

Fue una difícil etapa que requirió meses de rehabilitación, de mucha paciencia, de vueltas con familiares en terapias y más…  para volver a caminar, lo cual consiguió pero ahora lo hace un tanto encorvado.

Sixto Pérez combinaba su trabajo en la reparación de bicicletas con los entrenamientos en alguna etapa de su carrera. Su primer maestro en este oficio fue Sergio Díaz Vásquez(+), y tras su retiro abrió su taller hace poco más de 25 años.

Y espera que pronto el trabajo mejore, ya que la crisis se ha intensificado ante el coronavirus.

EN CORTO

Nombre: Sixto Pérez Vásquez

Lugar de nacimiento: Oaxaca de Juárez, Oaxaca

Fecha de nacimiento: 1 abril 1945

Hijos: Luz María, Francisco, Teresa, Patricia, Margarita, Genoveva y Gerardo

Padres: Esteban Pérez Vásquez y Gabriela Vásquez Hernández

Se casó: 12 de diciembre de 1961